El lavado de las manos

Durante las actividades cotidianas, las manos entran en contacto con cientos de superficies —al abrir puertas, al cocinar, al intercambiar dinero, al dar la mano—. En cada superficie a su vez habitan miles de organismos microscópicos, algunos de los cuales pueden causar serias enfermedades. Lavarse las manos de manera regular es el paso más importante para evitar contraer enfermedades o propagarlas a otros. Las investigaciones científicas muestran que lavarse las manos con jabón puede reducir significativamente el riesgo de diarrea e infección respiratoria. Es la manera más simple y económica de prevenir afecciones. Particularmente en escenarios de cuidado institucional, lavarse las manos es vital para la salud de los niños que allí se cuida.

El lavado de las manos apropiado incluye 5 pasos principales:

  • Mojar

    Mojar las manos completamente con agua limpia.
  • Enjabonar

    Usar una barra de jabón o aplicar jabón líquido en la palma de las manos.
  • Restregar

    Usando el jabón, frotar las manos entre sí vigorosamente por 20 segundos para que el jabón produzca una densa espuma. Fregar entre los dedos y bajo las uñas.
  • Enjuagar

    Enjuagar las manos completamente de la espuma del jabón con agua limpia.
  • Secar

    Secar las manos con un papel limpio o una toalla, o dejarlas secar con el aire.

Si no es posible conseguir jabón o agua limpia, puede usarse en reemplazo un sanitizante para manos a base de alcohol. El sanitizante para manos debería contener por lo menos un 60% de alcohol. NOTA: El sanitizante para manos no se recomienda como una alternativa al lavado de manos al manipular comidas.

El uso de sanitizante para manos comprende 2 pasos principales:

  • Aplicación
    Aplicar una cantidad adecuada de sanitizante para manos en la palma de las manos.
  • Frotado
    Frotar sanitizante para manos sobre todas las superficies de las manos, incluyendo el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas. Frotar hasta que las manos queden secas.

Los cuidadores en escenarios institucionales deben lavarse las manos:

  • Antes y durante la preparación de comidas
  • Antes y después de preparar fórmula infantil
  • Antes y después de alimentar a un niño
  • Antes y después de comer
  • Antes y después de cambiar un pañal
  • Después de usar el baño
  • Después de toser, estornudar, o sonarse la nariz
  • Después de cuidar a un niño enfermo
  • Después de manipular basura
  • Después de estar en contacto con limpiadores y químicos tóxicos
  • Después de tocar ganado o mascotas