Según el programa conjunto de la OMS (Organización Mundial de la Salud) con UNICEF para el monitoreo del abastecimiento y saneamiento del agua, setecientos ochenta millones de personas de todo el mundo utilizan fuentes de agua no potable. Numerosos niños huérfanos que residen en instituciones no cuentan con acceso a agua segura para beber; especialmente los que viven en áreas rurales.

¿En qué condiciones el agua se vuelve insalubre?

En los países en vías de desarrollo y en zonas rurales, las fuentes de agua potable se contaminan debido a la falta de higiene (contaminación fecal, por ejemplo). Las bacterias, los virus y otros gérmenes patógenos que se desarrollan en el agua, la vuelven poco segura para beber. En áreas industriales, son las sustancias tóxicas las que contaminan el agua para beber y la vuelven peligrosa para la salud. En general, el riesgo inmediato más grande que corren los niños que viven en orfelinatos es el de los gérmenes patógenos del agua porque pueden producir diarrea, que es una de las principales causas de muerte en niños menores de cinco años en todo el mundo. El abastecimiento de agua potable para prevenir la diarrea es crucial para mejorar las condiciones sanitarias y nutricionales de los niños huérfanos.

¿Cómo purificar el agua para que sea segura?

El agua se puede desinfectar químicamente con agentes como el cloro. Sin embargo, aunque este método es efectivo para reducir las enfermedades que se desarrollan en el agua, no logra que el agua sea potable y segura para beber. Es importante hablar con las autoridades sanitarias de su localidad sobre las regulaciones de uso de cloro sin riesgos.

También es posible desinfectar el agua con sistemas de filtración y otras tecnologías de purificación. La mayoría de los sistemas funcionan por gravedad o por presión de agua entubada proveniente de pozos. Los sistemas de filtrado de agua son muy eficientes para eliminar prácticamente todos los gérmenes patógenos y los contaminantes químicos del agua para beber.

Si no se dispone de agua purificada, se la debe hervir para que sea segura para consumo, y, de igual manera, para preparar las comidas y lavarse las manos. Hervir el agua es la manera más confiable de obtener agua segura: se eliminan así todas las bacterias, virus y parásitos que producen enfermedades. NOTA: Hervir el agua no elimina las sustancias tóxicas. No debe utilizarse agua que contenga sustancias tóxicas.

Cómo hervir el agua para esterilizarla:

  • Lleve el agua del grifo a punto de ebullición
  • Hierva por un minuto
  • Enfríe el agua a temperatura ambiente
  • Use el agua dentro de los treinta minutos de haberla hervido

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