Parálisis cerebral

Parálisis cerebral (o PC) es un término usado para describir a un grupo de condiciones crónicas que afectan a los movimientos corporales y al control muscular. La PC es causada por un daño en una o más áreas específicas del cerebro, y frecuentemente ocurre antes, durante o muy poco tiempo después del nacimiento.

Aunque la parálisis cerebral está marcada por un control muscular muy pobre, el problema no está en los músculos del individuo. Los músculos de las personas con PC están sanos; la pérdida del control motor se produce como causa de la imposibilidad del cerebro de controlar completamente los músculos.

El daño cerebral que ha ocurrido en una persona con PC es estático. Aunque los síntomas pueden mejorar con el tiempo gracias a la terapia o empeorar por causa del crecimiento, el daño cerebral en sí no cambia.

La incidencia de parálisis cerebral es de alrededor de 1,5 a 4 por cada 1000 niños nacidos vivos.

La parálisis cerebral está clasificada dentro de dos grupos, el que envuelve a los músculos y el de la calidad de movimiento:

Clasificación del grupo de los músculos

  • Cuadriplejía: envuelve a las cuatro extremidades, el tronco y la cabeza.
  • Diplejía: envuelve las piernas en un mayor grado y los brazos en un menor grado.
  • Hemiplejía: envuelve a una mitad del cuerpo, bien el brazo y la pierna derechos, o bien brazo y pierna izquierdos.

Clasificación por la calidad de movimiento

  • Ataxia: control voluntario de músculos reducido
  • Atetosis/Discinesia: movimientos corporales involuntarios
  • Espasticidad: músculos contraídos

NOTA: De manera frecuente, una persona con PC tiene una mezcla de dos o más de las clasificaciones mencionadas más arriba.

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La alimentación y nutrición de los niños con parálisis cerebral

Los niños con parálisis cerebral tienen un alto riesgo de padecer dificultades alimentarias (y la consecuente malnutrición). Los niños pueden tener dificultades al beber líquidos, al tragar y/o al masticar. Debido a problemas con el tono muscular y a movimientos involuntarios, los niños con PC a menudo tienen una reducida coordinación en los patrones de respiración de la succión-deglución, lo cual puede redundar en una ingesta muy pobre de nutrientes con las comidas.

Causas de dificultades alimentarias con la PC:

  • Músculos orales débiles, incluyendo los músculos de los labios, lengua, mandíbula y garganta
  • Movimientos extra de los músculos orales
  • Coordinación pobre de los músculos orales
  • Poco control de la postura y de la cabeza

Potenciales soluciones:

A un niño con PC se le deberían ofrecer comidas y meriendas estructuradas y balanceadas nutricionalmente. Merendar muy frecuentemente entre comidas puede conducir a una ingesta pobre en general y a una dieta pobre en calidad nutricional. Las comidas deben ser balanceadas, conteniendo fuentes de carbohidratos, proteínas, frutas y verduras.

A menudo los niños con PC tienen dificultades para satisfacer sus necesidades nutricionales por la vía oral. Si el niño recibe alimentación por sonda, estas necesidades pueden ser cubiertas por medio de una combinación de sonda y vía oral. Si el niño no recibe alimentación por sonda, complementar la ingesta habitual con comidas densas en proteínas o calorías puede ayudar a su niño a recibir la nutrición que necesita para crecer y desarrollarse. Un niño que no esté recibiendo una nutrición adecuada en forma de calorías, proteínas, vitaminas y minerales no va a poder responder a las terapias de la mejor forma. Su crecimiento y desarrollo pueden quedar comprometidos.

Aquí puede encontrar una lista de comidas ricas en calorías y proteínas.

Para obtener los mejores resultados, se recomienda que la alimentación del niño se aborde en equipo, así todas sus necesidades pueden ser tenidas en cuenta apropiadamente. El equipo, que puede incluir a los cuidadores del niño, un patólogo del habla y el lenguaje, un terapeuta ocupacional, un fisioterapeuta, un dietista, y/o un médico, puede utilizar algunas de las siguientes técnicas para colaborar en la mejora de la alimentación y nutrición:

  • Asiento adaptado: A menudo se puede mejorar el control de la cabeza y la postura por medio de reemplazar el asiento que el niño usa a la hora de comer por algo que lo lleve más a la posición pélvica apropiada y, de ser necesario, que tenga algún apoyo para el tronco.
  • Cubiertos adaptados: A veces los chicos se desenvuelven mejor con tazas, platos y cucharas especiales. Hay una gran variedad de productos de ese tipo en el mercado. Como las necesidades de cada niño son únicas, el equipo de alimentación necesitará hacer recomendaciones específicas para cada niño.
  • Modificaciones en la dieta: Algunos niños pueden no adaptarse bien a una dieta que es típica para otros niños de su edad. Por ejemplo, algunos niños pueden necesitar beber los líquidos espesados así pueden controlar mejor el líquido mientras están tragando. Otros niños quizás no puedan masticar apropiadamente las texturas más duras, y por tanto ellos pueden necesitar que les sirvan algunas comidas pisadas o trituradas. De nuevo, el equipo de alimentación podrá determinar las modificaciones apropiadas a hacer en la dieta de cada niño.
  • Cambios en las técnicas de alimentación: Un equipo de alimentación podría recomendar técnicas específicas para alimentar a niños con parálisis cerebral que puedan impulsar a la mejora en el control y la seguridad. Por ejemplo, para incluir un envolvimiento más activo de los labios en quitar la comida de la cuchara (antes que tener que pasar la cuchara sobre la parte superior de la boca del niño para quitar la comida), el cuidador podría aprender a poner el cuenco de la cuchara sobre la lengua del niño y aplicar una suave presión sobre ella hasta que el niño cierre su boca y quite la comida por sí mismo. O, de modo de promover una mejora para beber de la taza, el cuidador puede sostener levemente la mandíbula del niño con sus manos.
  • Alimentación por sonda: En ocasiones, a pesar de los mayores esfuerzos, un niño con PC no podrá comer por la vía oral. Al tragar, la comida se podría ir a los pulmones, causándole atragantamiento o neumonía. Algunas veces, es seguro que los niños coman pero no pueden comer lo suficiente por vía oral, encaminándose así a la malnutrición. En estas instancias, el equipo de alimentación va a tener que considerar la alimentación por sonda. Hay diferentes tipos de sondas que pueden distribuir alimentos a través de la nariz o directo al estómago. El equipo del niño decidirá cuál método es el mejor para el caso. El hecho de que un niño comience a recibir alimentación por sonda no necesariamente significa que ya no puede comer más por la vía oral. El equipo de alimentación hará recomendaciones sobre alimentos vía oral dependiendo de qué tan segura es la forma en que el niño traga.

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